Sabemos que las campañas pactan sobre
todos los detalles del debate pero hemos visto el documento pocas
veces (esta es la cuarta vez). Tiene unos 21 paginas de normas desde
como el moderador salude a los candidatos (Mr. President o President
Obama – Governor Romney o Governor) hasta que los candidatos no
pueden preguntar el otro candidato directamente en ninguno de los
debates. Lo podemos leer gracias a Mark Halperin de Time:
Obama
tiene ventaja en las encuestas y Romney necesita una noche
brillante...pero, ¿importa? Los datos y los politólogos dicen que
no. De hecho, aproveché del debate de hoy para dar una clase sobre
los debates en la asignatura, Comunicación Política Internacional
que imparto en la UEM. Todos empezamos con el famoso debate
Nixon-Kennedy. La gente que escuchaba el debate en la radio daba la
victoria a Nixon y los que miraban la tele a Kennedy. No hay datos
suficientes para comprobar que la victoria de Kennedy fue el
resultado de los debates, pero ningún candidato atrevía hace otro
hasta 1976. Y aunque el primer anuncio político en la tele fue de la
campaña de Eisenhower en 1952, es realmente 1960 que cambió todo y
empezó la época de las campañas televisados y candidatos hechos
para la tele.
En una cuestión de horas, había un debate ayer en España entre cinco candidatos compartiendo una mesa y otros tres sometidos a los videos; y otro en EEUU con ocho candidatos compartiendo el mismo plató. ¿La diferencia? En España, todos son representantes de partidos legítimos que tiene posibilidad de participar en la próxima legislatura pero han sido tratados con desigualdad. En EEUU, solamente uno de los ocho candidatos representará el partido Republicano en la elección general y pesar de que algunos tengan mucho mas posibilidad que otros, todos tuvieron la oportunidad de compartir el plató.
Es doloroso...creo que tiene que afrontarlo con mucho humor y destacar su humanidad. Por que es por eso que nos gustan los debates—por los momentos en que vemos la humanidad de los candidatos.
Aquí tienes el video actualizado con todo lo que ha dicho David Letterman en su programa el noche siguiente y la lista “Top 10” entero que Rick Perry leyó si mismo—creo debería dedicarse a la comedia!
Y claro, Jon Stewart también dedicaba bastante tiempo al metedura de pata de Perry. Declaró Romney el candidato Republicano ya:
Un momento de alta tension, ayer por la noche, entre Mitt Romney y Rick Perry en el debate Republicano de CNN y el tema, por supuesto, fue la inmigración ilegal. Perry ha recibido mucha critica por su política en Texas que deja que los hijos de los inmigrantes ilegales asistir a la universidad publica pagando las tasas bajas de los residentes del estado. Algo, que he explicado tiene mucho sentido común no solamente por el hecho de que estas jóvenes no tienen la culpa por estar donde estan, sino que la importancia del voto hispano en Texas. En este video, Perry saca un historia de 2006 en que Romney, supuestamente tenia inmigrantes ilegales trabajando en su propiedad (algo que PolitiFact califica como mayormente falso).
Pero lo mas interesante de todo eso es ver Romney, el hombre de hielo, perder los nervios y incluso, tocar Perry:
John McCain regalo a Barack Obama la clase media durante la campaña de 2008. David Plouffe habla de eso una y otra vez que les sorprendieron tanto que McCain no hablaba de clase clase media en sus discursos y en los debates. Después de ver el ultimo debate Republicano, esta claro que Mitt Romney no va a hacer el mismo error.
Muy buena charla sobre los debates presidenciales en The Daily Show hoy con el periodista Jim Lehrer que acaba de escribir el libro “Tension City” (ya en mi Kindle wish list!) Lehrer ha moderado 11 debates presidenciales y ademas de los cambios en formato tras los anos, habla de la importancia que han tenido para los políticos, muchos de ellos no quieren debatir pero luego admitan que el ejercicio les hizo mejor candidatos y en el caso de Bill Clinton, mejores presidentes.
A pesar de algunos intentos a atacar a Mitt Romney y su día difícil con votantes, ha salido del tercer debate Republicano tranquilamente, con dignidad y sin daños.