Obama tiene ventaja en las encuestas y Romney necesita una noche brillante...pero, ¿importa? Los datos y los politólogos dicen que no. De hecho, aproveché del debate de hoy para dar una clase sobre los debates en la asignatura, Comunicación Política Internacional que imparto en la UEM. Todos empezamos con el famoso debate Nixon-Kennedy. La gente que escuchaba el debate en la radio daba la victoria a Nixon y los que miraban la tele a Kennedy. No hay datos suficientes para comprobar que la victoria de Kennedy fue el resultado de los debates, pero ningún candidato atrevía hace otro hasta 1976. Y aunque el primer anuncio político en la tele fue de la campaña de Eisenhower en 1952, es realmente 1960 que cambió todo y empezó la época de las campañas televisados y candidatos hechos para la tele.
El otro debate que posiblemente cambio el resultado de la campaña es Bush-Gore en 2000. Un desastre para Gore, que en vez de parecer el hombre inteligente que es, parecía prepotente con sus suspiros en reacción de Bush, que saco ventaja de su imagen como un hombre del pueblo. Sabemos los resultados—una elección tan reñida que tenia que ser decido por la decisión del Tribunal Supremo a favor de Bush a pesar de que Gore gane el voto popular. Pero igualmente, los politólogos no pueden mostrar a través de los datos que el debate ayudó a Bush.
The Spin
Más importante que ganar un debate es ganar el “spin” o sea, el juego de promover una victoria en los medios a través de los asesores de campaña y analistas partidistas. Ya no se ve debates como en 1960 que acabaron sin análisis de las comentaristas y muchas veces la gente no sigue el debate entero, sino sigue los informes y clips importantes que repiten y, entonces, duran mucho más que el debate entero y aún más en la edad de youtube y twitter.
Más información aquí en Todo Sobre el Primer Debate
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